Este día es célebre entre los días célebres,(23-06 ) es el día más largo del año, puede ser un día más, pero para mí no, (algún día os lo explicaré), es y será siempre un día muy especial.
Hace muchos años,cuando yo tenía unos nueve o diez años,dando un paseo por la playa con mi padre, presencié una puesta de sol que me causó una profunda emoción,aquella impresión me empujó a hacerme preguntas que no eran propias de alguien de mi edad. ¿Quién era yo? ésta pregunta metafísica, es la gran pregunta y, una de las angustias de la humanidad.Conocer el origen y el destino es la llave de la felicidad.
Me vais a permitir que os transcriba un comentario que hizo a principios del siglo pasado un personaje que ha sido mi maestro querido, aunque no lo haya conocido personalmente.Su seudónimo, obligado al anónimato por los imperativos del adeptado,- " Fulcanelli". Tras la publicación de sus dos obras .- El misterio de las catedrales y Las moradas filosofales, desapareció y su único discípulo, Eugène Canseliet, jamás desveló su nombre ni nada que pudiera dar pistas sobre quién se ocultaba trás ese seudónimo.
Se han consumido ríos de tinta y hay teorías para todos los gustos pero...que importancia puede tener el quién si todo está en el qué.
He aquí lo que el amado maestro escribió en sus Moradas Filosofales, en el capítulo dedicado al artesonado del castillo de Dampierre sur Boutonne:
Arteson 3 de la cuarta serie.- Saliendo de espesas nubes, una mano cuyo ante-brazo está ulcerado, tiene una rama de olivo.Este blasón de caracter mórbido, tiene como enseña:
PRUDENTI.LINITUR.DOLOR:
El sabio sabe calmar su dolor.El ramo de olivo, simbolo de paz y de concordia, marca la unión perfecta de los elementos generadores de la piedra folosofal. Esta piedra, por los conocimientos ciertos que aporta, por las verdades que revela al filósofo, le permite dominar los sufrimientos morales que afectan a los demás y de vencer los dolores físicos suprimiendo la causa y los efectos de un gran número de enfermedades.La misma elaboración del Elixir le demuestra que la muerte, transformación necesaria, pero no destrucción real, no deben preocuparle. Muy al contrario, el alma, liberada del fardo corporal, disfruta plenamente de una maravillosa independencia, completamente bañada de esa luz inefable solamente accesible a los espíritus puros.Sabe que las fases de vitalidad material y de existencia espiritual se suceden unas a las otras según las leyes que rigen el ritmo y los períodos. El alma no abandona su cuerpo terrestre más que para animar uno nuevo. El anciano de ayer es el niño de mañana. Los desaparecidos se reencuentran, los perdidos se acercan, los muertos renacen. Y la atracción misteriosa que une entre ellos los seres y las cosas de evolución similar, reune a su pesar a los que todavía viven con los que ya no están. No existe para el iniciado una verdadera separación, y la sola ausencia no puede causarle pesar. Sus seres queridos, los reconocerá con facilidad, aunque envueltos en un manto distinto, porque el espíritu, de esencia inmortal y dotado de eterna memoria, sabra hacerselos ver.
Estas certidumbres, materialmente controladas a lo largo del trabajo de la Obra, le aseguran una serenidad moral indefectible, la calma en el seno de las agitaciones humanas, el desprecio por las alegrías mundanas, un estoicismo firme y, sobre todo, ese PODEROSO CONFORT que le da el conocimiento secreto de sus orígenes y de su destino........
